Pongo el contrapunto al emilio alegre de Arantxín con la canción que acompañó los escasos aislamientos que viví en Asturias. El mejor, un paseo a orillas del Cantábrico, en la playa de San Lorenzo que veis en la foto. La canta Tom Waits y dice así:
Grapefruit moon, one star shining, shining down on me.
Heard that tune, and now I'm pining, honey, can't you see?
'Cause every time I hear that melody, well, something breaks inside,
And the grapefruit moon, one star shining, can't turn back the tide.
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Aquí estamos, después de ver la peli del poster adjunto, con un agujero en el estómago y más ganas de historias de amor bonitas. La recomiendo, lo mismo que El banquete de boda, que hace años ví en el mítico maratón El cine que pasó de largo del Teatro Jovellanos. 










